April 8th
hazor:

Taj Mahal is one of the most recognizable structures in the world. It was built by Mughal emperor Shah Jahan in memory of his third wife, Mumtaz Mahal. It is widely considered as one of the most beautiful buildings in the world and stands as a symbol of eternal love.
 (by matey_88 ( OFF ))

hazor:

Taj Mahal is one of the most recognizable structures in the world. It was built by Mughal emperor Shah Jahan in memory of his third wife, Mumtaz Mahal. It is widely considered as one of the most beautiful buildings in the world and stands as a symbol of eternal love.

 (by matey_88 ( OFF ))

(via k0i)

20110408 @ 1348
March 28th

(via rebean)

20110328 @ 2319
February 15th

008: Grafik Poesie : Malleus maleficarum

Mi verdadera religión. El verdadero compañero de toda una vida. Lo que me llevaré a la tumba y perecerá conmigo. ”Contemplad la verdadera resurrección de la carne” - les dije - “la carne de estos hombres ya fueron digeridas por los gusanos pero han vuelto a la vida hechos verbo.”

“¡Hereje!”-gritaron al unísono, mientras llevaban mi cuerpo a rastras por aquel angosto y oscuro pasaje. Mis ojos parecían estar fijos en el pasar de la tierra bajo mis pies, pero en realidad me encontraba observando toda clase de maravillas, paisajes, personas, tocando pieles y oliendo aromas desconocidos para mis ejecutores o para los curiosos arremolinados mientras la autoridad leía mi condena en público. Claramente podía podía escuchar el clamor de mis amigos, mis compañeros, de tantos con quienes comparti en gesto. Todos me señalaban, pero mis oids no podían escucharles, me encontraba en extasis mientras componía un soneto con el ulular del viento. 

Entonces creció el fuego de manera voraz y amenazante. Encerrado entre decenas de estacas de madera, ellos pretendían controlarle. Le alimentaban de palabras, de ideas, de eternidad y el fuego crecía, adquiria monstruosas formas y sus ardientes tentáculos me reclamaban, me entretenía observando su serpentino baile por lo que no podía evitar sonreir, el espectaculo era hermoso. Subitamente, mi equilibrio se vió perturbado por manos que me empujaron a la luz. 

Comencé a sentir el ardor de las llamas mucho antes de llegar a aquel lugar. Mi pecho se encontraba ardiendo años antes, ahora solo era cuestion de alimentar aún más la luz y así asegurar su eterno brillo. Vengan y maten al cristo de nuevo. Niños asustados que le temen a la oscuridad de las luces. Quizas necesite más de tres días para regresar, pero en lo que lo haga, será por siempre. Reian grotescamente y gotas de saliva saltaban a las llamas conmigo. Podran calcinarme cuantas veces quieran, pero mientras exista un corazon latente y una mente sedienta, me mantendré vivo. 

“¡Pasenme el proximo!”- escuché decir al monje, antes de que mis ultimas hojas fueran consumidas por completo. 

Pendejos. Yo soy la vida eterna, la enseñanza eterna, el fiel compañero. El verdadero martir, santo y demonio.

20110215 @ 2314

00C: Mientras despierta Cthulhu…

Ph’nglui mglw’nafh Cthulhu R’lyeh wgah’nagl fhtagn

[Que se traduce como: “En la Ciudad de R´lyeh, el difunto Cthulhu, espera soñando”]

Para aquellos que no estén acostumbrados con el culto a Cthulhu, este fue creado hace algunas decadas en la imaginación del escritor americano H.P. Lovecraft. Cthulhu es una criatura terrorífica que se encuentra durmiendo en el fondo del mar esperando que las estrellas se alineen para renacer de nuevo; lo que me lleva a tomarlo como una excelente metáfora de las cosas que estan por venir, el destino o cosas más puntuales pero igualmente fantásticas como la creatividad. ¿Acaso la creatividad no yace dormida en el fondo de nuestra mente esperando ser despertada? Por medio de la fotografía, la pintura, la escultura, el cine y las letras he visto a “Cthulhu” despertar en la vida de muchos de quienes me rodean, ¿el resultado? Un Apocalipsis personal. 

Un apocalipsis o revelación,es lo que ocurre al despertar aquello que mi amiga Karín suele llamar “la llama negra”, es decir, aquella parte de nosotros que está dormida esperando regresar a la vida, la pequeña voz que algunos llaman intuición y otros llaman conciencia. Es así como la vida cambian de un momento para otro y el individuo deja de llevar una vida parasitaria y comienza a crear. No me refiero a crear dinero, familia, reputación o nexos, sino a la capacidad de cada uno de ser Dios, de traer algo nuevo al mundo, algo único, algo bañado de la flama negra, creatividad, conciencia, yo interno, etc. Crear, innovar, dejar algo que perdure en el tiempo y sea tu declaración de vida en este universo. Cthulhu en las historias de Lovecraft esta formado por una mezcla de caracteristicas de animales, ¿acaso no lo son tambien nuestras creaciónes? 

La verdadera eternidad -personalmente- viene dada a raiz de la creación y solo a traves de la creación se puede desafiar a la muerte en cualquiera de sus variantes. Solo la creación nos da vida, nos permite saborear la existencia, es la creación la suma de todos los momentos pasados unidos en un presente proyectados a un futuro. No tienes que escribir un libro, no tienes que crear un cuadro, cosas tan insignificantes como enseñar a armas aviones de papel te colocan dentro de este esquema creativo; una vez que comienzas, poco a poco fuerzas invisibles pero presenten en todos nos llevarán al verdadero nirvana personal. 

Si quieres bailar, baila. Si quieres mirar perdidamente un tulipan, hazlo. Si quieres perderte en las tinieblas de la noches para alcanzar la luz de tu alma, hazlo. Si quieres crear lazos de estambre, ¿que te frena?. Si quieres capturar un instante de belleza, toma una fotografía. Si quieres escribir, escribe. 

Si quiere en verdad la vida eterna, crea.

———

Con respecto a los cuentos, se están llevando más tiempo del que en principio creí necesario es por ello que colocaré unos pequeños fragmentos acompañados con fotografía que llamaré “Poesía gráfica”, no es más que usar una imagen para expresar conceptos que suelen refrejarse en mis escritos. Tomen esto como señal de que no pienso abandonar el proyecto y que lo que se está gestando valdrá la pena. Muchas gracias a todos por sus comentarios expresados electronicamente o de manera personal. Me parece pertinente cerrar con un verso del anteriormente nombrado Howar Philip Lovecraft

“No está muerto lo que puede yacer eternamente,
y con extraños eones incluso la muerte puede morir.”.

- AJM


20110215 @ 1804
February 10th

007: Melancolías I

Que esta lagrima

conforte mis males

sanen el alma

hoy tan agrietada

Que esta lagrima, 

solitaria y marginada

logre apasiguar los demonios

que viven alegres y danzantes

Que la oscuridad cubra tu imagen

y solo la desvele cuando tenga como amarte

espero se lleve mis gritos

no le será muy dificil, pues carecen de sonido

Manda un beso con la brisa rampante

esa que solo ocurre cuando muere la tarde

y cuando las sombras me abrazen

creeré que serás tu quien me guarde

Que esta lagrima salada

con olor a viceras y sangre

se evapore tras el candor de una vida

que yacía confinada…

Salvame.

 

20110210 @ 0031
January 30th
stefy666:

Pelirroja <3
rederotic:

If you didn’t fall in love with Kaitlin at first sight yesterday, then here’s another chance. <3

stefy666:

Pelirroja <3

rederotic:

If you didn’t fall in love with Kaitlin at first sight yesterday, then here’s another chance. <3

20110130 @ 0215
January 24th

00B: Reescribiendo

Saludos, antes que nada, me gustaría agradecerles por la receptividad que he obtenido con historias escritas, muchas gracias por sus comentarios, sugerencias y criticas.

La presente es para comentarles que retiraré una de las historias que aparece bajo el nombre de “El extranjero”, posteriormente volveré a colocarla, esta vez completa, pero bajo otro nombre. La idea, es cierta serie de sucesos que pronto descubrirán, pero me es necesario realizar ciertas modificaciones de estilo. 

Adicionalmente les informo sobre un  método de clasificación que otorgaré a las historias; aquellas que pertenezcan a la misma trama, serán identificadas una cruz en su título [+]. Esto será de importancia más adelante para seguir el curso de todo. 

Nuevas historias se vienen esta semana. Gracias nuevamente y no duden en comentarme sus ideas, sugerencias o criticas.

- AJM

20110124 @ 1747
January 12th

006: El Pintor

Me encontraba agotado, mirando mi cuaderno en blanco sin inspiración alguna. Al cabo de un rato me percaté que el viejo jardinero de la Plaza Mayor se encontraba mirándome divertido; dejo las tijeras a un lado y se me acercó. Tras un cortés saludo, en el que pude identificar que era extranjero, se dispuso a relatarme una historia que tomó lugar hace muchos años en el mismo lugar donde yo me encontraba.  

—-

El aleteo de una decena de palomas tras las campanadas de la catedral anunciando las seis menos diez de la tarde - conocida por la mayoría como L’heure de l’étrange - junto con el sonido de los ruidosos fieles que salían de las puertas de la misma, así como otros tantos que caminaban sin rumbo por la Plaza Mayor, no podía ser descrito como un escenario tranquilo y de contemplación; pero aún así, a una esquina de la plaza, se encontraba un personaje sentado en un viejo taburete de madera sumido en su mundo de formas y colores.

Con la mirada fija en un amplio lienzo, totalmente en blanco, II Pittore, como solían llamarle,  reposaba en una curiosa pose en el taburete de madera. Tenía las manos cruzadas, hombros caídos y espalda doblada formando un arco casi perfecto; su cabeza inclinada hacia adelante, daba la impresión es estar a punto de sumergirse en aquel virginal cuadro. Sus piernas estaban juntas, dobladas y colocadas sobre uno de los soportes entre las patas del taburete. Su forma de vestir delataba su edad, desde la boina negra, su franela de seda y sus pantalones de lino, hacía creer que se trataba de una aparición perteneciente a algún un tiempo pasado. 

Las personas que pasaban cerca de él comentaban:

“Mira que distraido se encuentra”.“Es un genio”.”Nada puede desviar su concentración, ¡que grande es!”.”Es todo un maestro en su arte”.” Es un orgullo para la ciudad”. 

Il Pittore, no hacía caso de los comentarios y seguía con los ojos entre-cerrados observando aquel lienzo vacío. El sabía que era muy estimado por todos en Ciudad Vittoria y siempre le era tratado con respeto y con admiración, aún cuando ninguno de ellos recuerde haber observado alguna pintura de él alguna vez. Ninguno se atrevía a preguntar, pero, una persona que se mantenga concentrado de esa manera debía ser sin duda un maravilloso pintor. Ninguno era capaz de preguntar sobre sus obras ya que era implícito que todos le conocía y que era uno de los grandes artistas de la ciudad. No fueron dos, ni tres, sino cuatro, las veces que fue reconocido por el alcalde como Artista del Año. Las revistas locales solían referirle, pero ya que ninguna conocía su obra y los reporteros no se atrevían a decirle a su director que desconocían el trabajo del artista más destacado de la ciudad, se limitaban a elucubrar grandes ensayos sobre las destrezas y gran calidad del artista. Como no conocían ningunas obras de él para compararlas con otros pintores, solo comentaban como estos no se encontraban al nivel de aquel reconocido artista. 

Algunos de los feligreses que salían de la última misa del día, al pasar cerca de Il Pittore exclamaban:

“¡Pero que obra tan esplendida!”. “No puedo imaginar en lo que esté terminada, ¡Ya es hermosa!”. “Los ángeles nos han colmado de bendiciones por tenerle, ¡que sublime!”

Pero Il Pittore seguía concentrado en el lienzo. A veces, parecía que se le vieran murmurar palabras. Las personas que pasaban cerca de él imaginaban que se encontraba poniendo orden al cuadro, otros, que decía para sus adentros los colores que iba a utilizar, y los más supersticiosos decían que se encontraba profiriendo alguna especie de viejo encantamiento para despertar las imágenes invisibles dormidas en el lienzo. 

Ese día en particular, entre los feligreses que salían del último oficio del día, se encontraba una conocida señora de la sociedad, acompañada de sus nietos, un par de regordetes gemelos que vestían uniformes escolares idénticos, y, una pequeña niña de aspecto descuidado con rulos mal elaborados y hermosos ojos color caramelo. Se encontraban pasando de lado del poeta, cuando una señora, aparentemente conocida de esta le dijo calladamente:

“¿Es hermoso, no? El cuadro. Se dice que tiene al menos 10 años trabajando en él. Será magnifico, sin lugar a dudas y será un orgullo para nuestra ciudad”

“No tengo dudas de ello, es completamente exquisito.”- Dijo la abuela de los gemelos.

La pequeña niña de ojos caramelos, que escuchaba atentamente la conversación entre ellas, dijo subitamente:

“¡Pero allí no hay nada! ¡No ha pintado nada!”

Un par de señores que pasaban cerca, al escuchar a la niña uno de ellos le comentó al otro:

“Oh, ¡que horror!, ¡Que niña tan maleducada!, no aprendió nada en la escuela” 

“¡Que pena!,” - decía su amigo - “los niños con tan bajo nivel de cultura, no pueden reconocer el arte”

La abuela de los gemelos, al escuchar aquello, sintió pena que la niña estuviera bajo sus cuidados y se excusó:

“Lo siento mucho, ella siempre trata de llamar la atención y dice toda clase de comentarios carentes de toda lógica y razón”

Pero la niña que veía extrañada el lienzo, dio unos pasitos y se colocó justo al lado del pintor. Las personas cercanas le miraban nerviosos de que fuera a distraer al gran artista de realizar su obra, pero ella tras forzosamente obligarse a ver alguna imagen en la blancura del cuadro y no encontrarla, dio dos pequeños jalones al pantalón del artista.

“Buenas Tardes, Señor. ¿Por qué no ha pintado nada?”

Las bocas de las personas alrededor se abrieron de espanto. La niña acababa de hablar con el artista, quizás habría arruinado un momento de de inspiración, algunos incluso afirmaron que cuando este se disponía a realizar el primer trazo fue interrumpido por la niña, haciendo que su idea se perdiera quizás para siempre. Los periódicos del día siguiente tendrían titulares como “NIÑA ARRUINA 10 AÑOS DE TRABAJO DEL IL PITTORE” ó “INSPIRACION DE IL PITTORE ARREBATADA POR UNA NIÑA”. Pero a pesar de las decenas de ojos observándole inquisitoramente, la niña prosiguió:

“¿Señor?, es de muy mala educación no responder cuando le hablan”

“Pero también es mala educación interrumpir a alguien mientras pinta” - dijo Il Pittore, que había salido de su estado contemplativo y ahora miraba a la curiosa niña. Se pudo escuchar un gemido de sorpresa al unísono de los que observaban la escena. La niña había hecho que el gran pintor de la ciudad perdiera su concentración, ahora, ¡la gran obra ha sido arruinada!. Seguramente el pintor tendría que iniciar otro cuadro más y tardaría otros diez años nuevamente, pensaron los allí reunidos, o quizás muera antes de terminar la obra ¡todo por culpa de una niña sin modales! 

“Si. Pero Ud. no ha pintado nada, así que no le he interrumpido.” - dijo la niña de manera inteligente.

“Si, tienes razón”- el anciano hablaba un forzado español - “pero me encontraba imaginando, pensando, el cómo hacer el cuadro”

“Y, ¿de qué trata el cuadro?” 

Era la primera vez que alguien se le había acercado a el para preguntar y no para hablar ó exclamar los prodigios de su trabajo. Por primera vez alguien le hacía la pregunta que había tenido en su cabeza a lo largo de diez años. Podría decirle que se trataba del paisaje de un imponente Schloss alemán con niebla a sus lados; que trataba de un retrato simbólico donde representaba a una madre y su hijo en plena cena de Navidad, que realizaría una representación de la Battalla del Rio Oblivio ó que sería una propuesta abstracta basada en la corriente Neoplasticista. Después de pensarlo un momento, tenía la respuesta:

“Pues, veras, mi querida niña”- dijo dulcemente Il Pittore - “no lo sé, no tengo la más mínima idea”

De entre la muchedumbre congregada se escuchó un grito lejano de uno de los presentes:

“¡Gran Maestro, no se deje desconcentrar por una chiquilla!”

A lo que siguieron una serie de “¡Viva Il Pittore!” y “¡Orgullo de la ciudad!” en coro. La niña que observaba atentamente la mirada del viejo pintor, notó como las alabanzas a su nombre resultaban en una casi imperceptible mueca de pesar.

“¿Por qué esta triste?”- preguntó la niña

“Porque no sé que pintar. Porque todos esperan mucho de mí, aún cuando ninguno ha visto ninguna de mis obras. Todos dicen que soy bueno y que soy un gran artista, pero, ninguno de ellos sabe por qué. Ahora, me da pena decepcionarlos, no se que pintar, no se que hacer. Y todos los días vengo a la plaza a pensar.”

“¿Y en qué piensa?”

“Pienso en como decirles a todos que no sé como terminar este lienzo.”- el anciano se llevó las manos a cara, tapándose los ojos con verguenza- “Con que palabras les diré. Como me pararé frente a todos, sus miradas expectantes, sus aplausos al terminar de hablar. Todos estarán confundidos, creerán que perdí mi inspiración, que mi mejor tiempo pasó y seré recordado como un digno artista, aún sin haber alguna vez permitido que el pincel roce el lienzo.”

“¿Y por qué está acá, si no sabía pintar?”

“Mi padre era un gran pintor en su época así como su padre y el padre de su padre. En mi pueblo, los pintores son muy respetados y queridos. La mayoría de los niños desde temprana edad toman un pincel y estudian el hermoso arte de la pintura por muchos años. Cierto día me desperté y me dije que yo también podía ser pintor. Así que compré un pincel, un lienzo y me senté en la plaza a pensar un gran cuadro. Pero aún no lo termino, en realidad, no lo he comenzado” 

“¿Y por qué no pinta cualquier cosa que le venga a la mente?” - preguntó con curiosidad la niña

“¡No! Un artista tan reconocido no puede pintar cualquier cosa. Tiene que ser profundo. Tiene que ser hermoso. ¿Y si lo que hago no agrada? ¿Y si resulta ser nefasto y hago que la ciudad caiga en desgracia por mi mal arte?¿Y si termino decepcionando a todos aquellos que creían en mí?… Me preocupa que no les guste lo que haga. ”

“Lo importante,” -decía la niña seriamente- “decía mi papá, es que a ti te guste lo que haces.”

El anciano se quedó pensando detenidamente en las últimas palabras de la niña. Ya las sombras de la noche irrumpían en la plaza y los faroles de aceite de la plaza comenzaban a prenderse por sí solos. Los murmullos de las personas aumentaban, llenos de suposiciones relacionadas a la conversación del pintor con la niña. Pensaban que quizás se encontraba narrándole sobre su obra y reprendiéndole por ser tan maleducada, otros, pensaron que detuvo su pintura para explicarle a la niña sobre el arte. ¡Que gran calidad humana la de Il Pittore! ¡Que bueno que era parte de nuestra ciudad!, pensaban en conjunto. 

“Pero, mi niña, yo no nunca he pintado nada en mi vida. ¿Y si lo hago mal?”

“¡No lo va a saber hasta que lo pinte!” - dijo la niña esbozando una gran sonrisa. El anciano se le quedó viendo con atención. La niña añadió:

“Mi papá decía que para ser un buen escritor, solo se necesita escribir y seguir escribiendo. Solo eso.”

Con una sonricita, la niña hizo una reverencia, dio media vuelta y se perdió entre una muchedumbre expectante. Mientras veía como desaparecía ocurrió un inesperado cambio en el anciano. Por primera vez en mucho tiempo sonreía, tomó el pincel y pintó.

Esa sería la última vez que alguien vería a Il Pittore. Terminó su obra justo a la medianoche entre los aplausos y algarabía del público en la plaza.La pintura, representaba a una pequeña niña con ojos caramelos hecha con trazos toscos y sin mucho sentido estético. Inclusive, era difícil reconocer que se trataba de una niña si no fuera por el vestido.

Los críticos calificaron la obra inmediatamente de “sublime” y se gastaron muchas hojas de periódico cargadas de elogios y felicitaciones al artista. Lo más curioso del asunto es que todas estas reseñas fueron hechas, antes de ver la pintura. La multitud no veía una pintura realizada por alguien con pocas aptitudes artísticas, veían técnicas revolucionarias, un estilo desafiante, una nueva tendencia nacida de años de estudio. Por algunos años, el estilo se continuó imitando masivamente entre los artistas de Vittoria, aquellos que se atrevían a intentar conceptos nuevos, eran tratados de arcaicos y faltos de imaginación. Mientras tanto nunca se volvió a conocer sobre el paradero del ilustre artista, rumores de que se encontraba en Europa mostrando su estilo ó que se hallaba preparando otra pintura, eran comunes. Con el pasar de los años la gente supuso que el artista había decidido retirarse con su obra maestra. Entonces por un tiempo los periódicos aplaudían el coraje de aquel hombre que renunció a su carrera artística para ser recordado por su más conocida obra. 

—-

El anciano concluyó la historia con una gran sonrisa, se había tomado un tiempo de su trabajo para relatarme la historia del reconocido pintor; luego continuo con gran alegría manteniendo los jardines de la Plaza Mayor. Una alocada idea me vino a la mente, al observar el rostro de aquel anciano y ser invadido por una extraña familiaridad ante sus facciones. Es mejor olvidarla. ¿Quien en su sano juicio sería capaz de comparar a uno de nuestros ciudadanos más nobles, con el jardinero de una plaza?

 

20110112 @ 2156

006: El Pintor

Me encontraba agotado, mirando mi cuaderno en blanco sin inspiración alguna. Al cabo de un rato me percaté que el viejo jardinero de la Plaza Mayor se encontraba mirándome divertido; dejo las tijeras a un lado y se me acercó. Tras un cortés saludo, en el que pude identificar que era extranjero, se dispuso a relatarme una historia que tomó lugar hace muchos años en el mismo lugar donde yo me encontraba.  

—-

El aleteo de una decena de palomas tras las campanadas de la catedral anunciando las seis menos diez de la tarde - conocida por la mayoría como L’heure de l’étrange - junto con el sonido de los ruidosos fieles que salían de las puertas de la misma, así como otros tantos que caminaban sin rumbo por la Plaza Mayor, no podía ser descrito como un escenario tranquilo y de contemplación; pero aún así, a una esquina de la plaza, se encontraba un personaje sentado en un viejo taburete de madera sumido en su mundo de formas y colores.

Con la mirada fija en un amplio lienzo, totalmente en blanco, II Pittore, como solían llamarle,  reposaba en una curiosa pose en el viejo taburete de madera. Tenía las manos cruzadas, hombros caídos y espalda doblada formando un arco casi perfecto; su cabeza inclinada hacia adelante, daba la impresión es estar a punto de sumergirse en aquel virginal cuadro. Sus piernas estaban juntas, dobladas y colocadas sobre uno de los soportes entre las patas del taburete. Su forma de vestir delataba su edad, desde la boina negra, su franela de seda y sus pantalones de lino, hacía creer que se trataba de una aparición perteneciente a algún un tiempo pasado. 

Las personas que pasaban cerca de él comentaban:

“Mira que distraido se encuentra”.“Es un genio”.”Nada puede desviar su concentración, ¡que grande es!”.”Es todo un maestro en su arte”.” Es un orgullo para la ciudad”. 

Il Pittore, no hacía caso de los comentarios y seguía con los ojos entre-cerrados observando aquel lienzo vacío. El sabía que era muy estimado por todos en Ciudad Vittoria y siempre le era tratado con respeto y con admiración, aún cuando ninguno de ellos recuerde haber observado alguna pintura de él alguna vez. Ninguno se atrevía a preguntar, pero, una persona que se mantenga concentrado de esa manera debía ser sin duda un maravilloso pintor. Ninguno era capaz de preguntar sobre sus obras ya que era implícito que todos le conocía y que era uno de los grandes artistas de la ciudad. No fueron dos, ni tres, sino cuatro, las veces que fue reconocido por el alcalde como Artista del Año. Las revistas locales solían referirle, pero ya que ninguna conocía su obra y los reporteros no se atrevían a decirle a su director que desconocían el trabajo del artista más destacado de la ciudad, se limitaban a elucubrar grandes ensayos sobre las destrezas y gran calidad del artista. Como no conocían ningunas obras de él para compararlas con otros pintores, solo comentaban como estos no se encontraban al nivel de aquel reconocido artista. 

Algunos de los feligreses que salían de la última misa del día, al pasar cerca de Il Pittore exclamaban:

“¡Pero que obra tan esplendida!”. “No puedo imaginar en lo que esté terminada, ¡Ya es hermosa!”. “Los ángeles nos han colmado de bendiciones por tenerle, ¡que sublime!”

Pero Il Pittore seguía concentrado en el lienzo. A veces, parecía que se le vieran murmurar palabras. Las personas que pasaban cerca de él imaginaban que se encontraba poniendo orden al cuadro, otros, que decía para sus adentros los colores que iba a utilizar, y los más supersticiosos decían que se encontraba profiriendo alguna especie de viejo encantamiento para despertar las imágenes invisibles dormidas en el lienzo. 

Ese día en particular, entre los feligreses que salían del último oficio del día, se encontraba una conocida señora de la sociedad, acompañada de sus nietos, un par de regordetes gemelos que vestían uniformes escolares idénticos, y, una pequeña niña de aspecto descuidado con rulos mal elaborados y hermosos ojos color caramelo. Se encontraban pasando de lado del poeta, cuando una señora, aparentemente conocida de esta le dijo calladamente:

“¿Es hermoso, no? El cuadro. Se dice que tiene al menos 10 años trabajando en él. Será magnifico, sin lugar a dudas y será un orgullo para nuestra ciudad”

“No tengo dudas de ello, es completamente exquisito.”- Dijo la abuela de los gemelos.

La pequeña niña de ojos caramelos, que escuchaba atentamente la conversación entre ellas, dijo subitamente:

“¡Pero allí no hay nada! ¡No ha pintado nada!”

Un par de señores que pasaban cerca, al escuchar a la niña uno de ellos le comentó al otro:

“Oh, ¡que horror!, ¡Que niña tan maleducada!, no aprendió nada en la escuela” 

“¡Que pena!,” - decía su amigo - “los niños con tan bajo nivel de cultura, no pueden reconocer el arte”

La abuela de los gemelos, al escuchar aquello, sintió pena que la niña estuviera bajo sus cuidados y se excusó:

“Lo siento mucho, ella siempre trata de llamar la atención y dice toda clase de comentarios carentes de toda lógica y razón”

Pero la niña que veía extrañada el lienzo, dio unos pasitos y se colocó justo al lado del pintor. Las personas cercanas le miraban nerviosos de que fuera a distraer al gran artista de realizar su obra, pero ella tras forzosamente obligarse a ver alguna imagen en la blancura del cuadro y no encontrarla, dio dos pequeños jalones al pantalón del artista.

“Buenas Tardes, Señor. ¿Por qué no ha pintado nada?”

Las bocas de las personas alrededor se abrieron de espanto. La niña acababa de hablar con el artista, quizás habría arruinado un momento de de inspiración, algunos incluso afirmaron que cuando este se disponía a realizar el primer trazo fue interrumpido por la niña, haciendo que su idea se perdiera quizás para siempre. Los periódicos del día siguiente tendrían titulares como “NIÑA ARRUINA 10 AÑOS DE TRABAJO DEL IL PITTORE” ó “INSPIRACION DE IL PITTORE ARREBATADA POR UNA NIÑA”. Pero a pesar de las decenas de ojos observándole inquisitoramente, la niña prosiguió:

“¿Señor?, es de muy mala educación no responder cuando le hablan”

“Pero también es mala educación interrumpir a alguien mientras pinta” - dijo Il Pittore, que había salido de su estado contemplativo y ahora miraba a la curiosa niña. Se pudo escuchar un gemido de sorpresa al unísono de los que observaban la escena. La niña había hecho que el gran pintor de la ciudad perdiera su concentración, ahora, ¡la gran obra ha sido arruinada!. Seguramente el pintor tendría que iniciar otro cuadro más y tardaría otros diez años nuevamente, pensaron los allí reunidos, o quizás muera antes de terminar la obra ¡todo por culpa de una niña sin modales! 

“Si. Pero Ud. no ha pintado nada, así que no le he interrumpido.” - dijo la niña de manera inteligente.

“Si, tienes razón”- el anciano hablaba un forzado español - “pero me encontraba imaginando, pensando, el cómo hacer el cuadro”

“Y, ¿de qué trata el cuadro?” 

Era la primera vez que alguien se le había acercado a el para preguntar y no para hablar ó exclamar los prodigios de su trabajo. Por primera vez alguien le hacía la pregunta que había tenido en su cabeza a lo largo de diez años. Podría decirle que se trataba del paisaje de un imponente Schloss alemán con niebla a sus lados; que trataba de un retrato simbólico donde representaba a una madre y su hijo en plena cena de Navidad, que realizaría una representación de la Battalla del Rio Oblivio ó que sería una propuesta abstracta basada en la corriente Neoplasticista. Después de pensarlo un momento, tenía la respuesta:

“Pues, veras, mi querida niña”- dijo dulcemente Il Pittore - “no lo sé, no tengo la más mínima idea”

De entre la muchedumbre congregada se escuchó un grito lejano de uno de los presentes:

“¡Gran Maestro, no se deje desconcentrar por una chiquilla!”

A lo que siguieron una serie de “¡Viva Il Pittore!” y “¡Orgullo de la ciudad!” en coro. La niña que observaba atentamente la mirada del viejo pintor, notó como las alabanzas a su nombre resultaban en una casi imperceptible mueca de pesar.

“¿Por qué esta triste?”- preguntó la niña

“Porque no sé que pintar. Porque todos esperan mucho de mí, aún cuando ninguno ha visto ninguna de mis obras. Todos dicen que soy bueno y que soy un gran artista, pero, ninguno de ellos sabe por qué. Ahora, me da pena decepcionarlos, no se que pintar, no se que hacer. Y todos los días vengo a la plaza a pensar.”

“¿Y en qué piensa?”

“Pienso en como decirles a todos que no sé como terminar este lienzo.”- el anciano se llevó las manos a cara, tapándose los ojos con verguenza- “Con que palabras les diré. Como me pararé frente a todos, sus miradas expectantes, sus aplausos al terminar de hablar. Todos estarán confundidos, creerán que perdí mi inspiración, que mi mejor tiempo pasó y seré recordado como un digno artista, aún sin haber alguna vez permitido que el pincel roce el lienzo.”

“¿Y por qué está acá, si no sabía pintar?”

“Mi padre era un gran pintor en su época así como su padre y el padre de su padre. En mi pueblo, los pintores son muy respetados y queridos. La mayoría de los niños desde temprana edad toman un pincel y estudian el hermoso arte de la pintura por muchos años. Cierto día me desperté y me dije que yo también podía ser pintor. Así que compré un pincel, un lienzo y me senté en la plaza a pensar un gran cuadro. Pero aún no lo termino, en realidad, no lo he comenzado” 

“¿Y por qué no pinta cualquier cosa que le venga a la mente?” - preguntó con curiosidad la niña

“¡No! Un artista tan reconocido no puede pintar cualquier cosa. Tiene que ser profundo. Tiene que ser hermoso. ¿Y si lo que hago no agrada? ¿Y si resulta ser nefasto y hago que la ciudad caiga en desgracia por mi mal arte?¿Y si termino decepcionando a todos aquellos que creían en mí?… Me preocupa que no les guste lo que haga. ”

“Lo importante,” -decía la niña seriamente- “decía mi papá, es que a ti te guste lo que haces.”

El anciano se quedó pensando detenidamente en las últimas palabras de la niña. Ya las sombras de la noche irrumpían en la plaza y los faroles de aceite de la plaza comenzaban a prenderse por sí solos. Los murmullos de las personas aumentaban, llenos de suposiciones relacionadas a la conversación del pintor con la niña. Pensaban que quizás se encontraba narrándole sobre su obra y reprendiéndole por ser tan maleducada, otros, pensaron que detuvo su pintura para explicarle a la niña sobre el arte. ¡Que gran calidad humana la de Il Pittore! ¡Que bueno que era parte de nuestra ciudad!, pensaban en conjunto. 

“Pero, mi niña, yo no nunca he pintado nada en mi vida. ¿Y si lo hago mal?”

“¡No lo va a saber hasta que lo pinte!” - dijo la niña esbozando una gran sonrisa. El anciano se le quedó viendo con atención. La niña añadió:

“Mi papá decía que para ser un buen escritor, solo se necesita escribir y seguir escribiendo. Solo eso.”

Con una sonricita, la niña hizo una reverencia, dio media vuelta y se perdió entre una muchedumbre expectante. Mientras veía como desaparecía ocurrió un inesperado cambio en el anciano. Por primera vez en mucho tiempo sonreía, tomó el pincel y pintó.

Esa sería la última vez que alguien vería a Il Pittore. Terminó su obra justo a la medianoche entre los aplausos y algarabía del público en la plaza.La pintura, representaba a una pequeña niña con ojos caramelos hecha con trazos toscos y sin mucho sentido estético. Inclusive, era difícil reconocer que se trataba de una niña si no fuera por el vestido.

Los críticos calificaron la obra inmediatamente de “sublime” y se gastaron muchas hojas de periódico cargadas de elogios y felicitaciones al artista. Lo más curioso del asunto es que todas estas reseñas fueron hechas, antes de ver la pintura. La multitud no veía una pintura realizada por alguien con pocas aptitudes artísticas, veían técnicas revolucionarias, un estilo desafiante, una nueva tendencia nacida de años de estudio. Por algunos años, el estilo se continuó imitando masivamente entre los artistas de Vittoria, aquellos que se atrevían a intentar conceptos nuevos, eran tratados de arcaicos y faltos de imaginación. Mientras tanto nunca se volvió a conocer sobre el paradero del ilustre artista, rumores de que se encontraba en Europa mostrando su estilo ó que se hallaba preparando otra pintura, eran comunes. Con el pasar de los años la gente supuso que el artista había decidido retirarse con su obra maestra. Entonces por un tiempo los periódicos aplaudían el coraje de aquel hombre que renunció a su carrera artística para ser recordado por su más conocida obra. 

—-

El anciano concluyó la historia con una gran sonrisa, se había tomado un tiempo de su trabajo para relatarme la historia del reconocido pintor; luego continuo con gran alegría manteniendo los jardines de la Plaza Mayor. Una alocada idea me vino a la mente, al observar el rostro de aquel anciano y ser invadido por una extraña familiaridad ante sus facciones. Es mejor olvidarla. ¿Quien en su sano juicio sería capaz de comparar a uno de nuestros ciudadanos más nobles, con el jardinero de una plaza?

 

20110112 @ 2144

005: El Familiar

Mónica solía despertarse entre las horas de la madrugada bañada en sudor y con el cuerpo agitado por un continuo temblor. Sus gritos hacían eco en el pasillo de su apartamento y despertaban súbitamente a sus padres contagiándoles de pánico. Estos, con el pasar del tiempo se habrían acostumbrado a los ataque de su hija y encontraban métodos efectivos para permanecer dormidos.

La verdad, es que Mónica siempre tuvo constantes trastornos del sueño durante su infancia. Siendo una niña tan hiperactiva y extrovertida, era común que pasara largas horas en su cama dando vueltas, lográndose dormir a las primeras horas de la mañana; lo que le pintaba unas intimidantes ojeras en el rostro a la hora de ir a la escuela.

Desde muy pequeña estuvo acostumbrada a visitar diversos especialistas de diferentes ramas del árbol de la medicina y obtenía soluciones temporales. Algunas veces los trastornos duraban semanas, a veces lograban desaparecer por años y otras veces, se prolongaban por extensos períodos que debilitaban las defensas de Mónica, siendo frecuente observarla presa de alguna enfermedad. A pesar de ello, vivió una infancia relativamente normal ya que los períodos de tranquilidad eran lo suficientemente extensos para permitirle experimentar las diferentes etapas de la niñez como cualquier otro.

Los problemas comenzaron después de cumplir los quince años. Una noche de Octubre, el desgarrador grito de la niña hizo despertar de un brinco a sus padres, obligándolos a apurarse a la habitación de Mónica. Lo que observaron, era a su hija visiblemente pálida, con el rostro desfigurado por el horror y su pequeña frente recorrida por gotas de sudor. Sus manos eran gélidas al contacto, y se necesitó al menos media hora para que recobrara el habla. Tras ser interrogada al respecto a la causa de su miedo, se le vio confundida, temerosa y tras balbucear algunas frases inteligibles dijo: “nada”.

En las siguientes semanas en días aleatorios siguió ocurriendo esta “nada” que en ocasiones paralizaba por completo el cuerpo de la niña y era necesario hacerla oler alcohol para sacarla del estado de shock. Tras tres semanas llenas de horrorosas noches pintadas de miedo, los padres – visiblemente afectados por la ausencia de sueño – decidieron llevar a su hija a una serie de especialistas. Durante un tiempo vivió bajo los efectos de potentes pastillas que suprimían sus emociones y sensaciones, haciéndola deambular como idiota por su casa. Pasaba la mayoría del tiempo en la cama y era incapaz de recuperar los ánimos para salir de la entrada de su edificio. Lo más sorprendente de todo, es, que aun estando ignorante a cualquier estímulo externo, lograba despertarse agitada con el mismo terror en el rostro, pero sin fuerzas para gritar debido a los medicamentos. Su padre fue consiente de este estado un mes después de que la paz al fin llegara a la casa y tras abrir la puerta de su hija para vigilarla, observarla retorciéndose del miedo en sus sábanas.

Los padres decidieron desistir de los medicamentos y probar soluciones alternativas que desafiaban la lógica y la cordura de esta era de ciencia. Curiosamente algunas de estas esotéricas recetas brindaron una muy leve mejoría en la niña, permitiéndole conciliar el sueño de manera más frecuente y reduciendo la intensidad de los ataques. Sí las condiciones de la niña se hubieran mantenido de esta manera posiblemente se hubiera podido alcanzar la mejoría al cabo de unos meses. Más la serie de extraños eventos posteriores, obligaron a los familiares a tomar una solución más radical, en miras del bienestar de su hija.

Tras cuatro semanas continuas de esporádicas perturbaciones y una visible disminución de la intensidad de los ataques; el sonido que pareció ser un abrumador relámpago recorrió cada metro cuadrado de la nueva residencia de la familia. Al abrir las puertas de cuarto de Mónica, le encontraron acurrucada en uno de los rincones de su habitación y en el extremo contrario, el espejo de medio cuerpo de la peinadora hecho pedazos en el suelo. Pero, si esta hubiera sido solamente la situación probablemente los padres hubieran hecho caso omiso de aquel evento, pero fue una peculiaridad en el arreglo de los fragmentos de en el suelo, que les harían recordar esa imagen siempre antes de dormir y le haría intercambiar miradas llenas de frases que no se atreverían a comentar. En el piso, los numerosos fragmentos de vidrio se encontraban arreglados de forma que parecían ser un rostro de rasgos humanos. La manera en que las pequeñas astillas de vidrio dotaban a la imagen de un asombroso detalle, convertían la composición en una grotesca escultura salida de terribles pesadillas lovecranianas[1].

Pero no fue hasta tres noches después cuando la niña fue encontrada desmayada en su habitación, después de la familia ser despertada por un extraño chillido como proveniente de un animal, con la ropa de dormir rasgada a ambos lados de las costillas, la carne descubierta mostraba pequeñas incisiones de parecían ser arañazos. Los padres de Mónica advirtieron que los trastornos estaban llegando a un punto que inducían a la niña a hacerse daño de forma inconsciente, siendo prioritarios la búsqueda de ayuda a manos de un especialista nuevamente.

Fue así, como tras una serie de sesiones con el Doctor Camilo Ortiz, un conocido psiquiatra local, fue decidido en conjunto con los padres de la niña, su traslado a la colonia psiquiátrica donde podrían monitorear el caso y tratarlo propiamente.

Una noche antes del traslado de Mónica a la Colonia psiquiátrica, ocurrió el último hecho que del que sus padres serian testigos, hecho que no fue declarado a los doctores de la niña y que jamás volvió a ser comentado en la casa de los Montilla. Ningún gritos les despertó esta vez, los padres de la niña no podían conciliar el sueño tras la idea de que su hija pasaría el resto de su juventud tras las puertas de una sanatorio mental; el apesadumbrado dialogo de la pareja fue detenido por un par de golpecitos a la puerta de su cuarto. El esposo, abrió la puerta esperando encontrarse con su insomne hija, pero solo encontraron un frio aire detrás de ella. La pareja intercambió miradas y escucharon claramente como pequeños y apurados pasos recorrían el pasillo hasta el final terminando con el cerrar de la puerta del cuarto de la niña.

El sonido de los pasos les tranquilizó ya que explicaban el tocar de su puerta minutos antes. La pareja llegó al cuarto de su hija y la abrió.  Un escalofrío recorrió la espalda de los Montilla que se aferraban a la puerta para no caer, al observar que la niña se encontraba profundamente dormida, la luz de luna se colaba en las entre abiertas persianas, la pareja contuvo el aliento al observar con horror como la ropa de dormir de la niña era arrugada por si sola y la forma de puntiagudas manos eran formadas entre la tela, aquellas manos invisibles la aprisionaban contra la cama y al cabo de unos segundos que pareció una hora, la niña se despertó con un desgarrador grito cubierta en sudor. Justo después de prender la luz, aquellos pequeños pasos fueron nuevamente escuchados en el pasillo, pero ninguno de los tres se atrevió a voltear el rostro.

 

El 3 de Abril del año en curso, la paciente Mónica Montilla, única sobreviviente de un parto de gemelos, nacida el 23 de Mayo de 19—, ingresaría a la Colonia Psiquiátrica “Los Sauces”, su caso fue clasificado como Trastorno de Pánico crónico. Durante su estadía presentó muy poca mejoría, años más tarde al aplicar el Método Téllez mostraría signos de recuperación; lamentablemente, sufriría una recaída a causa de un Trastorno Psicótico Compartido, obligando que la paciente pasara el resto de sus días recluida.



[1] Pesadillas que recuerdan a historias del escritor H.P. Lovecraft

20110112 @ 0545